Teresina en Montserrat

TERESINA

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La ferrata Teresina fue instalada en Montserrat el año 1993 por el pionero y escalador Antonio García Picazo, convirtiéndose en el primer itinerario de estas características instalado en España

Esta ferrata es un precioso camino equipado, vertical, aéreo y bonito donde los haya, actualmente ha sido re-equipada en su totalidad para ofrecer mayor seguridad al usuario, dicho esto, vamos a hacer una pequeña descripción de la vía.

Una vía ferrata en Montserrat es sinónimo de dificultad y la Teresina no es una excepción. La vía se inicia en la canal del Mejillón, por un paso equipado con una grapa serrada, buen indicador del inicio y una cadena. Después encontramos un paso encajonado entre grandes bloques, esta vez equipado con grapas y cadenas.

Después de subir por un plano inclinado, llegamos a un puente natural de roca y a uno de los pasos más aéreos de la vía. Bien equipado quedamos suspendidos encima de la canal del Mejillón y podemos contemplar el inicio de la vía y la paralela canal de Sant Jeroni. Superado este resalte avanzamos con la ayuda de cadenas por un tramo inclinado pegados a la pared. Llegamos a una pequeña cima y podemos contemplar, las paredes frontales de Montserrat y la pared de Santa Cecília.

El camino gira 180 grados y nos lleva hacia una pequeña canal equipada con cadenas y numerosas grapas (este es el tramo más vía ferrata clásica) hasta llegar a la cima de Santa Cecília. Hemos recorrido la mitad de la vía y podemos contemplar a lo lejos el Mirador de Sant Jeroni y la estrecha chimenea por la que afrontaremos el paso más difícil. Desde aquí sólo decir que impresiona… En la cima de Santa Cecília podemos instalar un rapel de 20 metros o destrepar por una instalación de mini-grapas.

Ya en el camino a 50 metros encontramos una canal preparada para rapelar, vía de escape rápido al GR-172. Este es un escape con rápeles complicados. Para seguir en la vía continuamos de frente subiendo por un estrecho camino y superamos varios planos inclinados con la ayuda de cable. Finalmente llegamos a través de una canal deteriorada por las lluvias a la chimenea final. Quizá el tramo más complicado se encuentra al principio, equipado con una cadena. Después subimos con la ayuda de mini-grapas y con grandes grapas a medida que la chimenea se abre.

Llegamos al final de la vía por un estrecho corredor que sube directo al mirador de Sant Jeroni. Con estas vistas se nos hace difícil pensar que hemos subido por tan escarpada ladera con profundas canales y paredes verticales alrededor. En definitiva sensaciones únicas en la reina de las ferratas clásicas. Una obra pionera que siempre tendremos que agradecer a su equipador original Antonio Garcia Picazo.

La mejor opción para el retorno y más rápida, es descender desde la cumbre a la ermita de San Jeroni y buscar el sendero que desde aquí nos lleva por la canal de San Jeroni hasta encontrar el GR y la ermita de Santa Cecilia, donde tenemos aparcado nuestro vehículo.

Dificultad: Difícil.

Época: Todo el año.

Duración: 3 hora 30 minutos + 1 hora 30 minutos de regreso.

Material: Mochila, agua, comida (sandwitch, frutos secos, barritas energéticas), zapatillas deportivas o de trekking, pantalón elástico (mallas de correr o de gimnasia), una chaqueta impermeable o chubasquero (por si cambia el tiempo, hace viento o llueve), guantes de vía ferrata, bici o gym.

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